El 20 de septiembre de 1984, el presidente Raúl Alfonsín recibía en la Casa de Gobierno el informe final de la CONADEP sobre la desaparición de personas.
En nombre del poder Ejecutivo, destacaba la necesidad de conocer la verdad como base de la futura “unidad” y “reconciliación” nacional. Fue así, que a cinco días de haber asumido como Jefe de Estado, el líder radical encomendó en la persona del reconocido escritor Ernesto Sábato, la confección de un informe, que un año más tarde, permitió condenar a la cúpula militar, por sus crímenes cometidos durante la dictadura.
Dicho informe, titulado Nunca Más, representaba según Alfonsín un “aporte fundamental para que, de aquí en adelante, los argentinos sepamos cabalmente, por lo menos, cuál es el camino que jamás deberemos transitar en el futuro. Para que nunca más el odio, para que nunca más la violencia perturbe, conmueva y degrade a la sociedad argentina”.
Hoy recordamos con orgullo y emoción este acto heroico del padre de la Democracia, que ayudó a cerrar heridas y a que se hiciera justicia.
