ENTRE RÍOS: La herencia de Urribarri [Nota de opinión de Juan C. Arralde]

[7-4-15] El 10 de diciembre de 2015 también finaliza un ciclo en Entre Ríos.- Deja el poder un hombre que jamás soñó con llegar a la Casa Gris, que se sentó en el sillón de Urquiza sólo por exclusión, condicionado por la presencia de su hacedor, el histórico caudillo peronista Jorge Pedro Busti, del que se deshizo en 2011 y al que pretende volver a noquear en 2015.

Primero, hay que acordar que Urribarri replicó en la provincia exactamente el mismo modelo que los Kirchner aplicaron en la Nación.- Un modelo con discurso único y unidad de mando, verticalista hacia adentro, sostenido por una obediencia debida a los cuantiosos recursos públicos y el irrefutable argumento de una obra pública sostenida cuya ejecución fue exponencialmente amplificada por los medios de comunicación adictos a la pauta oficial.

Decir que sólo esto puede exhibir Urribarri en 8 años de gobierno sería de necios.- Hay que mencionar la provechosa relación carnal que supo cultivar nuestro gobernador con la Presidente Cristina Fernández y con ,entre otros, el superpoderoso Ministro de Planificación Julio De Vido (principal impulsor y sponsor de su aventura presidencial), a quien canjeó importantes recursos en obras a cambio de una lealtad ilimitada y una subordinación absoluta, lejos de cualquier riesgo de autonomía.

Conocedor del esquema del poder kirchnerista y de su propia debilidad política de orígen, Urribarri no dudó jamás en plegarse al relato y discurso único para ofrendarse como el mejor alumno de la clase entre los gobernadores que aspirarían al sillón de Rivadavia.

Sin embargo, es difícil creer que un hombre como Urribarri –originalmente simpatizante radical, luego devenido intendente por obra y gracia de una innata sencillez propia del hombre de pueblo e hijo de una reconocida familia trabajadora - pueda sinceramente hacer propia la filosofía kirchnerista, luego de defender en la década del ´90 un menemismo con un libreto ultraliberal explícito y un bustismo cargado de vicios políticos, del que obtuvo no sólo un lugar privilegiado en las listas sino que se ganó la confianza personal de su creador.- Tan asi fue que en la tercera gobernación de Busti se transformó en su SúperMinistro con el manejo de los cuantiosos fondos de la CAFESG, el maná de la obra pública de la última caja entrerriana.

Sergio Urribarri ha sido el hombre más pragmático del peronismo entrerriano, cultor del amiguismo, carente de discurso propio, en extremo dispendioso con los recursos del Estado y camaleónico como toda la dirigencia justicialista entrerriana.- Sin embargo, tuvo la habilidad de no pelearse con nadie (menos aún con las corporaciones...a las que suele denostar en sus discursos pero con las que hace buenos negocios) y de abrirle la puerta del poder a una generación de jóvenes criados al amparo del discurso de la antipolítica, sin una ideología definida pero con una ambición de poder de la mano del éxito rápido.- Típicos hijos de la década menemista.- Urribarri supo ver la hendija y colar por ella los deseos de muchos jóvenes a los que el bustismo no supo, no pudo o no quiso convocar.

"El alumno superó al maestro", supo decir una vez. Y es verdad.- Porque no sólo ejecutó la clásica regla peronista de matar a su padre político (tal como Duhalde hizo con Menem, o Kirchner con Duhalde e inclusive Cristina con Néstor, a quien mató con sus radicales maniobras y cambios en el gobierno) sino porque demostró tempranamente que sus ambiciones eran mucho mayores.

¿Qué Entre Ríos nos deja Urribarri?
El "federalismo de obras" tan pregonado por el gobernador tiene –hay que decirlo- algún viso de realismo, pero su potenciamiento grandilocuente a través de la propaganda oficial que todo lo invade contrasta con la verdadera realidad.- Se pueden hallar obras públicas de viejos reclamos, muchas de ellas tan polémicas pero que cierran la crítica cuando el vecino puede gozar de sus beneficios: una ruta pavimentada en zonas jamás atendidas, escuelas nuevas donde la necesidad lo imponía, y reparaciones allí donde solo habían despojos de edificios escolares, defensas costeras del río Uruguay, notorios avances en la industria turística y su promoción y una multiplicación de viviendas comparativamente superior a cualquier otra gestión.

En la faz privada la gestión que culmina se anota logros que no superan la demostración científica.- Difícilmente supere la prueba del sitio www.chequeado.com.ar

Sin embargo, la macroeconomía -que suele no verse ni entenderse por el ciudadano común, pero que termina sintiéndose en el bolsillo de todos- es uno de los aplazos más contundentes de 8 años de gobierno urribarrista.- Una deuda flotante cuya cifra se oculta pero que se estima en más de $ 10.000 millones, un Estado pesado e ineficiente que le paga el sueldo a 69.000 empleados públicos, cuando en 2007 Jorge Busti le entrega un gobierno con un plantel de personal de 60.000 agentes.

Es decir, 9.000 trabajadores estatales en 8 años, a razón de un promedio de 1.125 nombramientos por año o más de 3 empleados nombrados por día de gobierno urribarrista. Un imparable y creciente déficit fiscal sin demasiado interés en achicar.- Una estructura impositiva agobiante y un imparable afán fiscalista del Gobierno que recuerda los tiempos de la denostada década del ´90: Entre Ríos es una de las jurisdicciones que cobra los impuestos más caros de la Región Centro y presta los servicios más bajos en calidad.- Tres impuestazos en menos de 2 años que sextuplicó algunos tributos. 

Una megaestafa urdida y consumada en las mismas narices de la ATER que le robó millonarios recursos a un Estado raquítico. Un conflicto docente irresuelto y con los mismos problemas de comienzos del siglo mientras la provincia recibía en 12 años de gobiernos justicialistas los recursos económicos mas cuantiosos jamás vistos.- Una provincia que paga uno de los salarios más bajos del país a sus maestros.- Una salud pública arrasada por la necesidad y agobiada por la escasez, abarrotada de empleados públicos pero con formidables carencias de insumos en una fotografía que no se compadece con la propaganda oficialista: hospitales colmados de enfermos, con médicos y enfermeras que dan de sí lo mejor que pueden, faltantes de medicamentos y de camas.- Zonales de Vialidad colmada de agentes estatales, con una estética muy cuidada y edificios pintados pero bien ausente de la siempre postergada red vial que necesita la producción.- 

Una institucionalidad herida por el copamiento de los organismos de control por amigos que nada controlan, designaciones inconstitucionales avaladas por legisladores amansados con la billetera de todos los entrerrianos, una Legislatura dominada por megabloques que imponen con la sola fuerza de su número, sin iniciativas que hagan operativos las ampliaciones de derechos y garantías sancionados en la Constitución del 2008 y siempre dispuesta a levantar la mano en una suerte de "tendinitis delegante" de facultades a un súper Gobernador que suma –casi- todo el poder público.- Una verticalidad bien alimentada con caja y una oposición impotente para enfrentar tanto exceso.- 

Escuelas bien pintadas pero en piloto automático, que sólo son contenedoras de niños cruzados por la necesidad con grandes facilidades para mantenerlos en el sistema –a fuer de sacrificar calidad educativa- pero que incumplen la misión de formar integralmente al alumno.- Nunca como ahora la palabra "contenedora" se asemejó literalmente tanto al término "container" equivalente a una estructura que encierra cosas, como las aulas-container, toda una fotografía de la decadencia educativa. La palabra "inclusión" –demasiado ultrajada en su profundo significado- implica en educación el egreso de chicas y muchachos con bajísima calificación en lengua y matemática, grandes dificultades para resolver problemas complejos y carentes de una formación modal apta para incorporarse sin sobresaltos al mercado laboral o proseguir estudios superiores.

La gestión entrante heredará crecientes problemas fiscales.- Desde un presupuesto desbordado por el gasto público, una presión tributaria insoportable y un crecimiento notable de la deuda pública, impulsada por la toma de un fenomenal crédito chino por u$s 430 millones con una tasa de interés elevadísima, para la ejecución de dos acueductos que realizarán empresas chinas sin licitación pública con capital chino, materiales chinos y trabajadores chinos y que obligará a la gestión entrante a la inexcusable necesidad de efectuar algunos ajustes...pagando el costo de 8 años de indisimulado despilfarro de recursos.- 

Urribarri ha hecho suya la receta de enjugar el déficit de caja con sucesivas emisiones de deuda (las famosas Letras de Tesorería que solo en 2015 ascenderán a 530 millones de pesos) y aumentos de impuestos en toda la variedad tributaria entrerriana.- Es decir, el enorme peso del gasto público se transfiere al contribuyente.- Y esta fotografía no incluye las cuotas acordadas del Programa Federal de Desendeudamiento al que el gobierno de Urribarri adhirió y del que aún no se ha pagado ni un solo vencimiento por las sucesivas prórrogas otorgadas por la Presidenta. 

¿Continuará este régimen de prórrogas de deuda o la gestión nacional que se inicia en diciembre de 2015 obligada por la necesidades financieras reclamará a la provincia lo que ésta le adeuda ? 
La provincia no tiene un banco oficial desde el año 1.993 cuando otro gobierno peronista lo liquidó a precio vil y para poder financiarse debe recurrir a la recaudación impositiva, la emisión de deuda, la toma de créditos en la banca privada (como el Nuevo BERSA, el agente financiero del Gobierno) que hace pingües negocios financieros con Estados desesperados o peregrinar a Casa Rosada mendigando fondos frescos para pagar salarios.- 

El lector podrá advertir el grado de extrema dependencia de nuestra provincia con el Gobierno Nacional...y con el humor de quien lo conduce.- El "triunfo" del Gobernador es haber conseguido que los analgésicos le hicieran creer al paciente que sanó; después, algun cirujano del futuro deberá hacerse cargo de la gravedad del cuadro.- Urribarri se niega a pagar su propio despilfarro, lo ató todo con alambre y se irá dejándole la factura impaga a su sucesor.

No existirá una "provincia cómoda" a partir de 2015.- Subsistirán –eso sí- como fieles piezas de un modelo construido para la posteridad, exactamente las mismas dificultades, falencias, deberes y necesidades de comienzos de siglo.- La sentencia de una "década desaprovechada" será, tal vez, una verdad comprobable.-

Autor: Juan Carlos Arralde

FUENTE:
UCRER.ORG.AR