ENTRE RÍOS: una iniciativa de la UCR busca frenar el avance de la acacia negra

[18-09-14] Un proyecto de ley presentado en la Cámara de Diputados de Entre Ríos busca declarar de interés provincial el control y erradicación del territorio provincial de la especie arbórea acacia negra (Gleditsia Triacanthos), una plaga agresiva e invasora, que atenta contra los árboles del monte del Espinal.

En el texto, el autor de la iniciativa, el diputado radical Jorge Monge, solicita declarar plaga de la agricultura a la especie arbórea Gleditsia Triacanthos y demanda crear el Programa Provincial de Control y Erradicación de la Acacia Negra.

Los fundamentos
En los fundamentos del proyecto, a los que accedió AIM, Monge destaca la importancia de la sanción de una norma provincial que regule y controle esta especie arbórea. “Si analizamos las opiniones existentes tanto desde el sector de la producción agropecuaria como de los especialistas de los ecosistemas y la flora, observamos una clara coincidencia en que la significativa invasión que esta especie viene desarrollando en amplias zonas de nuestro territorio provincial produce una problemática que requiere una intervención de los poderes públicos que morigere en primera instancia los inconvenientes que ocasiona y luego elimine esta especie exótica”.

La acacia negra es una especie arbórea no natural de nuestra macro región (es originaria de Estados Unidos), pero que se ha naturalizado en África, Europa, Australia y América. En la Argentina ha invadido bosques montanos y del espinal, así como también diversas superficies pampeanas. Tiene efectos dañinos al formar bosques y hace que productores pierdan terrenos con pasturas para el ganado. Cambian el paisaje de pradera pampeana por el de bosque templado y avanza transformando pastizales abiertos en sabanas y, dentro de sectores bajos y banquinas, forma montes densos.

“La acacia negra es un árbol que cuando es chico tiene muchas espinas y bastante agresivas. Son infecciosas para uno y peligrosas para los neumáticos. El problema es que las vacas comen las chauchas de la acacia negra porque son muy dulces y eso hace que se desparramen las semillas y la especie se extienda. También la multiplican los pájaros y de por sí la chaucha cuando se seca, estalla y arroja las semillas que vuelven a producir más plantas. Por donde se extiende la acacia y abajo de ella, no crece nada. Por lo general hay mucha sobre los caminos, cerca de los alambrados, donde no llega la labranza, o en campos con ganado. Hay lugares que tienen una planta madre con nueve o diez plantas hijas alrededor. El lugar se termina haciendo impenetrable”, sostuvo en un trabajo sobre esta cuestión la Asociación para la Protección del Patrimonio Natural del Partido del Pilar.

Esta especie es invasora en la pampa ondulada, reemplazando los pastizales autóctonos con la formación de bosques de esta especie que se caracterizan por la presencia de muchas ramas con grandes espinas y poca cobertura herbácea, lo cual representa un hábitat muy diferente para las especies nativas ya que esto produce la fragmentación de los corredores de los sistemas fluviales que la fauna utiliza. En tal sentido y dado el alto carácter reproductivo de la especie por la dispersión ocasionada por medio de los cursos de agua y de los sistemas fluviales y el ganado bobino al bostear, se observan formaciones rápidas de bosques de esta especie sobre las márgenes de los cursos de agua.

En esa inteligencia, desde los especialistas en la conservación de los ecosistemas, se señala que los hábitats de borde (de vasta extensión en nuestra provincia) y sobre los que avanza la acacia negra, son muy importantes para sostener las poblaciones de vertebrados nativos, como el coipo, el zorro gris, la comadreja colorada, el cuis (Cavia aperea), la rana del zarzal, el lagarto overo, el pato maicero, la garza bruja, todas especies que el avance de la acacia negra pone en peligro.

Además, el diamantino marca “la implicancia negativa que el avance alarmante de esta especie produce para la producción primaria provincial, ya sea sobre la producción agrícola y ganadera misma cómo también de la logística que ella incorpora en su funcionamiento”, y advierte que “desde los sectores ligados a la producción señalan los inconvenientes que la rápida proliferación de la acacia negra produce con la ocupación de espacios aptos para el pastoreo animal (al cual reemplaza) y las lesiones que provocan en los vacunos a partir de las significativas espinas (de 15 centímetros de longitud) que son disparadoras de otros complicaciones sobre la salud animal, además de afectar la calidad de los cueros”.

Por qué una plaga
Las espinas en forma de pirámide de significativa longitud y dureza, son motivadoras de otra serie de inconvenientes sobre la logística de la actividad agropecuaria de nuestra provincia, ya que la rápida formación de ejemplares robustos de esta especie a los márgenes de los caminos y senderos interiores de los establecimientos, produce con facilidad la rotura de la lonas de protección de los camiones transportadores de cereal a la vez de producir ralladuras sobre su chasis lo mismo que pinchaduras en los neumáticos.

Asimismo, se han observado serios inconvenientes para el desplazamiento de los vehículos viales que acondicionan los caminos ya que la ubicación de ejemplares a las márgenes de los caminos y rutas impide la utilización de maquinarias a la vez de producir inconvenientes sobre ellos como los descriptos anteriormente.

Monge explicitó que “la iniciativa requiere, para lograr sus objetivos de control, una eficaz intervención del órgano de aplicación dispuesto, ya que deberá determinar las técnicas específicas y puntuales más aptas para combatir a esta especie, que cómo lo señalamos se caracteriza por su fácil y veloz reproducción. En tal sentido es que consideramos que dicha tarea deberá realizarse con el auxilio de las instituciones científicas y técnicas (nacionales y provinciales) quienes deberán coadyuvar en la tarea de la determinación del Protocolo de Prácticas de Control sobre la Acacia Negra (Propracan) que establece el Artículo 5 del proyecto”.

Para el abogado, el avance de la acacia negra en nuestra provincia requiere la pronta intervención del Estado en su territorio, ya que el carácter creciente y la alta tasa de reproducción de las poblaciones de la especie, motiva que cuanto antes se inicie con las tareas de control y erradicación más efectiva y económica será su realización.

El dato
En una recorrida por el monte del espinal, el ingeniero Agrónomo Nicolás Indelángelo afirmó a AIM que “una de sus alteraciones del monte del Espinal es la presencia de la acacia negra, una especie traída por los inmigrantes, plaga agresiva e invasora, que atenta contra los árboles propios tales como el algarrobo o el tala”.

Coautores del proyecto:
Acompañaron a Monge en la firma de la iniciativa, los diputados Fuad Amado Sosa, Juan Navarro y Estela Almiron.

FUENTE:
AIMDIGITAL.COM.AR