Conflicto Universitario: para D´Agostino no se trata sólo de lo salarial

El conflicto docente en distintas universidades nacionales “es un tema complejo que se reduce a salario”, y en medio de la tensión “se trata solo esa cuestión, dejando de lado aspectos muy importantes, como el presupuesto universitario, que se achica cada vez más; la capacitación; los programas de investigación, y en un segundo plano, la jerarquización de los trabajadores de la educación”, confirmó a AIM el diputado nacional Jorge D´Agostino (UCR, Entre Ríos).

D´Agostino, que además de legislador es docente en las Universidades Nacional de Entre Ríos (Uner) y Católica Argentina (UCA), sede Paraná, se refirió al conflicto en universidades nacionales. “Es un tema complejo que se reduce a salario, por lo que es necesario despejar un poco la cuestión de los reclamos universitarios, para que no quede, al menos desde mi punto de vista, encerrado en un aumento de sueldo”.

En diálogo con esta Agencia, el abogado recordó que al iniciar la negociación paritaria nacional, los gremios reclamaron un aumento del 40 por ciento de bolsillo, libre de impuestos, con revisión semestral; plena vigencia de la escala de cargos y dedicaciones, y carrera docente que garantice la estabilidad laboral de toda la planta, “este último punto vinculado con la relación de la planta de interinos, protegida por el Convenio Colectivo de Trabajo (CCT) que aún no tiene homologación”.

Los universitarios son los únicos que hasta ahora no tienen vigente un CCT, lo que permite una gran flexibilización laboral. “Para el caso, la Universidad de Buenos Aires (UBA) tiene aproximadamente un 75 por ciento de cargos interinos; estos docentes, por Estatuto de la UBA, pueden votar en las elecciones de autoridades. Sin embargo, la Uner no otorga ciudadanía a los interinos, de manera que no pueden participar en las elecciones. Que un interino que ansía su cargo permanente participe o no en las elecciones, distorsiona la transparencia en el proselitismo, existiendo extorsiones y compromisos para nada democráticos, donde los contratos precarios y la apelación a ‘monotributistas’ someten al docente al interinato permanente”.

Un repaso de la realidad
La negociación de la paritaria nacional se cerró el 30 de junio pasado, oportunidad en que cuatro sindicatos -Federación Nacional de Docentes Universitarios (Conadu); Federación de las Universidades (Fedun); Unión de Docentes Argentinos (UDA) y
Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina (Ctera)-, acordaron un aumento del 30 por ciento. Sin embargo, no firmaron Conadu Histórica (Conaduh), ni la Asociación Gremial de Docentes de la Universidad Tecnológica Nacional (Fagdut), que pretenden un 40 por ciento retroactivo a enero y revisión automática y vinculante, ante la eventualidad de que la inflación supere las previsiones salariales.

A pesar de que una parte de gremios aceptó, y el ministerio de Educación de la Nación dio por cerrada la negociación, varias universidades mantienen huelgas en Córdoba, Rosario, Río Cuarto, Mendoza, San Juan, Comahue, Buenos Aires, Salta y Tucumán y prometen permanecer movilizados, con paros por tiempo indeterminado.

Más dudas que certezas
D´Agostino también se preguntó qué pasa con las clases, “en un ámbito donde el gobierno llama a negociar y solo acepta la oferta una parte de los gremios; qué ocurre con la oferta aceptada, pero sin clausula de revisión en un contexto inflacionario; cómo se compatibiliza el CCT universitario y la autonomía universitaria, cuando hay algunas universidades que lo aceptan y otras no. Obviamente que el tema candente es la incorporación automática a planta de miles de docentes interinos con más de cinco años, sin que la universidad llame a concurso”.

El diputado consideró que “es un tema complejo que se reduce a salario”, y en medio de la tensión “se trata solo la cuestión salarial, dejando de lado aspectos muy importantes, como el presupuesto universitario, que se achica cada vez más ya que se gasta el 80 por ciento en sueldos, la capacitación, los programas de investigación, y en un segundo plano, la jerarquización de los trabajadores de la educación”.

FUENTE:
AIMDIGITAL.COM.AR