Para la JR Nacional, progresar es otra cosa

Luego de conocerse el nuevo plan de captación de votos por parte del gobierno nacional, con su programa "Progresar", el presidente del Comité Nacional de la Juventud Radical, Leandro Lobato, detalló las que a su juicio son falencias del mismo.

Desde el Comité Nacional de la Juventud Radical expresamos nuestra preocupación respecto al lanzamiento del Programa de Respaldo para Estudiantes Argentinos anunciado por la Presidente Cristina Fernandez de Kirchner.

Varias falencias son explicitas.

Desde la oportunidad política, es una puesta en escena para aparecer luego de tanto tiempo y transmitir algo como positivo y omitir de enunciar lo negativo de la realidad actual.

Una medida emergente y tardía para resolver aquello que se negaban a reconocer hace más de 10 años. 1.500.000 jóvenes entre 18 y 24 que no estudian ni trabajan serán alcanzados por los irrisorios 600 pesos que plantea el programa en el marco de un contexto inflacionario evidente.

Las políticas juveniles no solo deben tener como receptores a los jóvenes sino también como emisores y coordinadores de las políticas públicas. Pensar que solo a los jóvenes nos garantiza inclusión es dinero liquido es por lo menos menospreciarnos. Derecho seria tener el derecho al primer empleo gararantizado al finalizar el secundario; o como se viene reclamando hace tiempo un boleto educativo gratuito y universal que comprenda todos los niveles educativos. ¿A caso no reconoce el gobierno los programas de becas universitarias como eficaces? Será porque en realidad son instrumentos para gerenciar a seudoagrupaciones políticas que solo existen al calor del dinero de todos los argentinos; las mismas que hace semanas se les cayeron el discurso por los derechos humanos cuando designaron a Milani.

Además de reconocer la gravísima situación de miles de jóvenes tendría también que reconocer los problemas conexos, que más del 30 por ciento de los jóvenes está en situación de pobreza e indigencia, es decir en situación de dificultad de obtener alimentos. De 10 muertes de jóvenes 6 son por causas que se podrían haber evitado, entre ellas sobredosis de estupefaciente, accidentes de tránsito por consumo de alcohol, y situaciones relacionadas con la delincuencia. Somos un país que paso a ser de transito a productor de droga. Tendría también que reconocer ese enorme porcentaje de argentinos que de 10 pibes que arrancan el primario 7 no culmina el secundario.

Es sorprendente como esta paliativo cortoplacista termina por reconocer y mantener la situación de miles de jóvenes que trabajan de manera informal. El mismo programa le brinda los 600 pesos a quienes se encuentran trabajando informalmente. Los jóvenes doblamos la media nacional de trabajo en negro.¿ Y esta es una solución para terminar con ello? ¿O es una forma más de mirar para el costado del problema y también de protegerlo. Esperamos que no nos lleguen a decir no te puedo poner en blanco porque te quedas sin el progresar…

Qué decir de los resultados paupérrimos que nos dio, no solo la evaluación internacional PISA sobre calidad educativa sino también el Operativo Nacional de Evaluación ideado por el gobierno que a las claras palabras del Ministro de Educación no dio los resultados esperados.

Hasta cuando a los argentinos nos van a tomar como simples mercaderes y clientes del capitalismo de amigos que plantea el kirchnerismo.

La gente y sobre todo los jóvenes sabemos bien que progresar es otra cosa. No solo es asistencia económica. Incluso podría no ser necesario en absoluto. Cobertura médica integral gratuita u hospitales dignos o también calidad y nivel educativo es progresar. Un primer empleo en blanco como debe ser. ¿Dónde está el futuro de progresar si solo es dinero?

Pareciera que el capitalismo de amigos impulsa una medida mas para tapar lo insostenible y amordecer y nublar la situación de gravedad que soportamos todos los jóvenes.

Ni el camino de la obediencia ni del conformismo será el destino de los millones de jóvenes argentinos que aspiramos a un país serio, transparente y con calidad de vida; donde la igualdad y la justicia social no sean retorica y acciones coyunturales, sino verdaderos objetivos de políticas públicas.

FUENTE:
PARLAMENTARIO.COM