ALFONSIN: "Aumentando los votos en Bs.As, sacamos al kirchnerismo del primer lugar a nivel nacional"

Ricardo Alfonsín mira su IPAD y recorre algunos de los horarios de la campaña. No se trata de la descripción de una caja de cambios, pero el candidato a diputado nacional repasa: "primera, segunda, tercera, cuarta, quinta…".

En su descripción no hay ni punto muerto ni marcha atrás, porque lo que en realidad reza en voz alta son las secciones electorales que ha visitado y piensa seguir visitando hasta que la veda se lo permita. Entonces sí, se refugiará seguramente en Chascomús, luego de votar, junto a su mujer y algunos de sus hijos, para esperar los resultados. Esos resultado que, según confía, van a ser superiores a los de las PASO porque "para muchos electores la principal preocupación era que el oficialismo perdiera.

Eso ya ocurrió. Ahora van a ponderar mejor las  propuestas, lo que cada una de las fuerzas representa o  las trayectorias de los candidatos. Y esto nos beneficiará. En el orden nacional todavía están primeros, a tres puntos de las fuerzas que componen el Frente Progresista. Si aumentamos un poco los votos que obtuvimos en Buenos Aires,  esas fuerzas  podrían desplazarlo al segundo lugar también a nivel nacional".

INFORMATEMAS: Hace algo más de un mes, Rodolfo Terragno, en un medio nacional, dijo que en las elecciones del 2011 había comenzado el proceso  de recuperación de la UCR. Las últimas, claramente, parecen haberlo consolidado. La pregunta es la siguiente: la recuperación partidaria ¿complica la posibilidad de construcción de un frente que reúna a las fuerzas progresistas?

Ricardo Alfonsín: De ninguna manera. Y no veo que exista relación entre una cosa y otra. En estas elecciones el partido ha formado parte de un frente en 17 provincias. Siempre he pensado, no sólo con posterioridad al 2001,  que las fuerzas progresistas deben trabajar en conjunto. Que la competencia  entre ellas perjudica a los sectores que queremos representar y debilita las posibilidades de realización del proyecto político.

I.T: ¿Todos piensan igual en su partido o en el frente?
R.A.: No he escuchado a nadie que sostenga lo contrario, ni en el partido ni en el Frente. Todos hablan de una estrategia frentista.

I.T.: ¿Aceptarían las distintas fuerzas de centro izquierda someterse a elecciones para definir las candidaturas presidenciales? 
R.A.: Por supuesto. Las PASO, al establecer la participación ciudadana obligatoria, eliminaron algunos obstáculos que existían en ese sentido. Por otro lado, así se han manifestado todos los que han sido consultados sobre esa posibilidad. Cada fuerza, desde luego, aspirará a que un miembro de su partido encabece la fórmula, y eso es legítimo. Pero no creo que sea éste el momento para hablar de estas cosas. Ahora, lo más importante, es trabajar para avanzar en la construcción de esa alternativa, y un hito no menor en este sentido es la elección del 27 de octubre. A esto hay que dedicar toda la energía.

I.T.: ¿Piensa que es posible mejorar los guarismos que obtuvieron en agosto? En caso afirmativo ¿por qué razón?
R.A.: Creo que los vamos a mejorar sustancialmente. Para una proporción no menor de electores, hasta las PASO, la principal preocupación era que el oficialismo perdiera. Pues bien, eso ya ocurrió, y es irreversible. Ahora los ciudadanos, para decidir su voto, van a ponderar mejor las  propuestas, lo que cada una de las fuerzas representa o  las trayectorias de los candidatos. Y esto nos beneficiará. Por otra parte, a muchos electores les gustaría que el oficialismo perdiera también a nivel nacional. En el orden nacional todavía están primeros, a tres puntos de las fuerzas que componen el Frente Progresista. Si  aumentamos un poco los votos que obtuvimos en Buenos Aires,  esas fuerzas  podrían desplazarlo al segundo lugar también a nivel nacional.

I.T.: Usted dijo que ahora los ciudadanos van a estar más atentos a las propuestas y que eso los podría beneficiar. ¿En virtud de qué propuestas podría el electorado decidir acompñarlos?
R.A.: Por ejemplo por la que fija el 82% para la jubilación mínima, o por la que obliga al Estado a pagar a los jubilados los haberes mal liquidados, o  por la que propone normaliza el INDEC, o por las propuestas de seguridad, o por las que reparan el daño institucional, o por la que deroga la ley del blanqueo o modifican la ley de accidentes de trabajo, o por las que combaten la corrupción.

I.T.: Permítame decirle que no advierto en esas cuestiones demasiadas diferencias entre la oposición.
R.A.: Se equivoca Usted. No he visto, por ejemplo, que todas las fuerzas hayan presentado propuestas que aborden la cuestión de los jubilados que se encuentran en la situación del señor Badaro.  Ni he visto que todas las fuerzas propongan derogar la ley de blanqueo. Mientras el gobierno piensa prorrogarla, nosotros proponemos su derogación. No se trata de una cuestión menor. Por gruesos errores de la norma, pueden terminar blanqueándose fondos provenientes de la corrupción o el narcotráfico. Hay que derogarla.

I.T.: En materia de seguridad, ¿también advierte diferencias?
R.A.: Sí. Hay quienes asumen un discurso facilista y demagógico. No creemos en soluciones cosméticas. Si no combatimos el narcotráfico y la economía del delito, los hechos de inseguridad se incrementarán en cantidad y en violencia. Tenemos propuestas en este sentido y queremos debatirlas. También es necesario un plan de reforma de la Policía, la Justicia y el Sistema Carcelario. De estas cosas no hablan otras fuerzas de la oposición. Caen en el facilismo.

I.T.: Usted habló del juego.
R.A.: Sí. Y también sobre el juego existen diferencias importantes. O por lo menos tenemos derecho a suponer eso. Nosotros creemos que hay que desincentivarlo. Su proliferación es escandalosa,  y socialmente muy dañina. Hay que cambiar el marco regulatorio y el tratamiento fiscal. No todas las fuerzas de la oposición piensen lo mismo. Algunas no han dicho nada al respecto. No es una cuestión menor.

I.T.: ¿Qué otras diferencias señalaría?
R.A.: Las que tienen que ver con la ley de accidente de trabajo o las que tiene que ver con la lucha contra la corrupción.

I.T.: Hábleme primero de la ley de accidente de trabajo
R.A.: Fue sancionada en el año 2012. Con el argumento de terminar con la industria del juicio, el mismo que usaban en los 90, también terminaron con principios importantes de la justicia laboral. Sería bueno que los trabajadores conocieran qué piensa  cada fuerza sobre este tema. Muchos en la oposición apoyan esa ley. Nosotros queremos modificarla.

I.T.: Usted dijo que otra de las diferencias remitía a la lucha contra la corrupción. ¿a qué se refiere?
R.A.: Algunos quieren combatir la corrupción del 2015 en adelante. Nosotros queremos investigar todo lo que haya que investigar, y que los culpables vayan presos y devuelvan la plata. Si le queremos decir nunca más a la corrupción, si realmente no queremos que estos hechos se repitan, tenemos que castigar a todos los que se enriquecieron ilícitamente en y con el poder 

I.T.: Para Terminar ¿cómo imagina los dos años restantes de gestión del kirchnerismo?
R.A: Es importante la pregunta. Hay que recordar que el FpV continuará gobernando hasta el 2015. Y que estos dos años y pico de gestión requerirán actitudes responsables y serias no sólo en oficialismo, sino también en la oposición. Serán años difíciles. Si la oposición no cumple su papel con responsabilidad, las consecuencias las pagará la sociedad. Creo que esta es otra razón para que muchos ciudadanos acompañenal Frente  que encabeza Margarita Stolbizer. Si de elegir una oposición responsable  y constructiva se trata, el Frente Progresista ofrece mayores certezas. Incluso fíjese, hasta los que no son radicales,  dicen que el radicalismo es muy bueno en la oposición.  Yo creo que también en el oficialismo, pero esa es otra historia.

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